Numismática: El placer de coleccionar dinero

A lo largo de los años, muchas personas encontraron la manera de coleccionar objetos de valor histórico, económico o social. Millones de personas alrededor del mundo se han tomado el tiempo y el gasto para poder alimentar su hobby, muchas veces haciendo gastos que una persona fuera de ese ámbito. Y existen muchísimos tipos de colecciones, como la bibliofilia (colecciones de libros, sobre todo antiguos y raros), la filatelia (colecciones de estampillas y sellos postales de todo el mundo) y uno que atrae a muchísimas personas: la numismática, el coleccionar monedas y papel moneda de países de todo el mundo.

La idea de tener una colección de monedas puede no resultar atractivo para todas las personas, pero es una experiencia fascinante. En primer lugar, si bien no todas las monedas tienen un valor alto, la idea es armar series completas de diferentes países del mundo. En algunos casos es muy sencillo encontrar ejemplares debido a la sobreimpresión en épocas de inflación (o, en algunos casos, hiperinflación). No es muy difícil encontrar Pfenings alemanes de la década del ‘20, pengős húngaros de la década del ‘40 o Australes argentinos de los ‘80. En esos casos, hablamos de monedas que no tienen valor porque fueron impresas hasta el hartazgo para poder cubrir la demanda económica de ese país en esos tiempos.

Sin embargo, hay otro tipo de monedas que pueden tener valores que aumentan a lo largo de los años. Ciertas series de edición limitadas han ganado valor a lo largo de los años, sobre todo por el material en el cual fueron acuñadas. Existen dólares de plata o libras esterlinas de oro, las cuales aumentan su precio a cada año que pasa. También existen ediciones conmemorativas para celebrar un evento en particular, como puede ser una fecha histórica de un país, la celebración de un juego olímpico o de un mundial de fútbol.

Algunas de esas monedas incluso pueden seguir siendo utilizadas como dinero de curso legal, pero sería desperdiciar de guardarlas y ver cuál es el precio que se ofrece en alguna casa de cambio especializada, como puede ser Berlin Cambio, luego de un tiempo.         

Coleccionistas de todo el mundo buscan en subastas, mercados de pulga o incluso en negocios especializados algo especial que nadie haya encontrado antes. Otro tipo de monedas que se suelen buscar son aquellas que hayan tenido una falla de impresión; como se trata de ejemplares que salieron de circulación, y en muchos casos el grueso fue destruído, suelen valer muchísimo dinero para aquellos que coleccionan este tipo de monedas.

La realidad es que la numismática es un tipo de colección que puede interesar tanto a grandes como a chicos. Si bien es algo que puede llevar tiempo, esfuerzo y dinero, no hay dudas que se trata de un hobby como ningún otro. Y si bien se puede tener asesoramiento en lugares especializado o casas de cambio (algunas de las cuáles se puede ver más en el link), no cabe duda que el que quiera encontrar la manera de coleccionar lo va a poder hacer sin ningún problema.  

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